Galera

Perfil sociolingüístico de un bilingüe: Actitudes, uso y patrones lingüísticos

Carolina Gutiérrez-Rivas
University of Florida





Introducción y caso

La composición demográfica de la población hispana en los Estados Unidos está conformada principalmente por tres grandes grupos:1 el mexicanoamericano (66.9%), el puertorriqueño (8.6%) y el cubanoamericano (3.7%) que, ciertamente, tienen en común la misma lengua, pero son completamente diferentes en cuanto a origen, modo de incorporación a la nación estadounidense y posición socioeconómica y sociocultural (Solé, 1979).

Solé (1979) señala que ese elemento común, la lengua, es percibido de modo diferente por los tres grupos: por los dos primeros, el español es más bien visto como un lazo espiritual y emotivo que los vincula con sus antepasados. Para los cubanos y cubanoamericanos que viven en Estados Unidos la situación es distinta. En líneas generales, los cubanos nacidos en Miami no asocian el español con una desventaja económica ni con las generaciones de sus antepasados; para ellos el español es un vehículo que les da acceso a la dinámica de una cultura urbana que depende del poder económico del mundo hispánico, y del poder social que produce el constante influjo de inmigrantes, visitantes y turistas en la ciudad de Miami (Lynch, 2000). Por su parte, García y Otheguy (1988) señalan que el factor demográfico tiene mucho más peso que el socio-cultural, económico, ideológico y político para el mantenimiento del español en Miami Si bien en la actualidad, autores como Mejías, Anderson-Mejías y Carlson (2003) sugieren que en el suroeste de los Estados Unidos se está observando un cambio de actitud hacia el español en bilingües de cuarta y quinta generación por razones de tipo instrumental más que por motivos sentimentales, ambas razones –la sentimental y la instrumental– permanecen en el espacio de lo privado. Este hecho podría ser un indicador potencial de desplazamiento del español a medida que las generaciones ya no descienden de inmigrantes. Teniendo en cuenta este escenario, me propuse analizar las actitudes y el uso del español de una integrante de las nuevas generaciones de cubanos que han nacido en los Estados Unidos y que comparten fuertes lazos con ambas culturas, la cubana y la estadounidense.

El presente estudio fue llevado a cabo en el año 2004 con una hablante de 19 años (MAC de aquí en adelante), de padres cubanos (madre de Camagüey, padre de La Habana), nacida y criada en los Estados Unidos. MAC es una mujer de clase media alta, estudiante de medicina en la Universidad de la Florida, Gainesville, de quien analicé los aspectos lingüísticos más resaltantes de su variedad de español, vistos desde la perspectiva de su situación sociolingüística y cultural. Para este fin, se realizaron tres entrevistas en un período total de tres semanas, en las que se tocaron una amplia variedad de temas. La primera entrevista consistió en un sondeo sobre el origen de los padres de la entrevistada; opiniones acerca del español y de las personas que hablan esta lengua; su uso del español en el presente y posibles usos en el futuro; un resumen de su rutina diaria y preferencias en cuanto a espectáculos, política y la situación mundial. En la segunda entrevista se le pidió a la hablante que contara un cuento que recordara de la infancia; se le hicieron preguntas sobre situaciones imaginarias del tipo “¿qué harías ahora si hubiera un terremoto?”; y por último se le preguntaron sus opiniones sobre temas controversiales como el aborto, el matrimonio, el divorcio y la infidelidad. La tercera entrevista consistió en completar 20 frases, en las que se buscaba la producción del subjuntivo, el condicional y el imperfecto. Se le pidió hacerlo tan rápido como fuera posible, y se le especificó que para ello podía responder en español o en inglés. También se le pidió leer dos cuentos que contenían cambios de códigos, sacados del artículo de Almeida Jaqueline Toribio (2000) y se le pidió hacer una evaluación subjetiva sobre un fragmento que contenía cambios de códigos que siguen las restricciones de Poplack (1980) y otro que las viola. Por último, se le preguntó con quién específicamente habla el español para conocer mejor los ámbitos en los que usa la lengua.



Aspectos sociológicos y culturales

Al preguntársele a MAC si le parecía que el español es una lengua importante, mostró una actitud completamente positiva al expresar que es “súper importante”, y que para ella es “como una carrera segunda”. Dijo que su “sueño” es trabajar con una compañía llamada Operation Smile, que se dedica a viajar por países como Guatemala, Nicaragua, Perú, etc., operando a niños con labio leporino (cleft palate), y que para ello su español le va a resultar muy útil. Más adelante, también manifestó que desea que sus hijos aprendan español en casa.

Algunos estudios, como el de Said-Mohand (2006), indican que aunque Miami ofrece un gran abanico de oportunidades para el mantenimiento del español, los jóvenes bilingües de segunda y tercera generación apenas leen periódicos o libros, o ven la televisión en español. Sin embargo. Lynch y Klee (forthcoming) argumentan que las actitudes lingüísticas son una manifestación de las actitudes sociales, que entraman lo verbal con lo sociopolítico y lo económico. Por esto, las actitudes de los cubanos en Miami ofrecen marcadas diferencias en comparación con las de los otros dos grupos mayoritarios de hispanos en los Estados Unidos. Debido a su bajo nivel socioeconómico, para el “mexicano-americano y el puertorriqueño... el inglés constituye un instrumento indispensable en su lucha por el afianzamiento social” (Solé, 1979, p. 2), mientras que en Miami el español se renueva constantemente a través del poder político y económico de los cubanos.

De acuerdo con Shannon y Escamilla (1999), la mala situación económica de México ha hecho que la inmigración hacia los Estados Unidos durante todo el siglo XX haya sido constante, y aunque los mexicanos no sean aceptados en la sociedad estadounidense, se les sigue contratando para que trabajen bajo la amenaza de deportación. En el imaginario estadounidense, los mexicanos son vistos en general como “illegal aliens” o como “hombrecillos viejos, serviles y groseros con los que [los estadounidenses] se tropiezan en las tiendas y en las calles” (Donelly, 1995, p. 54, mi traducción).

Una situación similar la han experimentado los puertorriqueños que vienen a este país, quienes, a pesar de tener ciudadanía estadounidense, están tan marginados como los otros grupos de minorías en los Estados Unidos, entiéndase africanoamericanos, americanos nativos y mexicanos (Zentella, 2000). Es inevitable que todas estas actitudes se vean reflejadas también en un menosprecio hacia la lengua española que se ha transmitido a posteriores generaciones. Por tanto, los integrantes de estas nuevas generaciones no quieren sentirse aislados por hablar una lengua distinta a la que se habla en los Estados Unidos. No es éste el caso de los cubanos que emigraron a los Estados Unidos al inicio de la revolución cubana:

[La presencia de los cubanos en Miami es de una importancia extraordinaria. El rápido desarrollo adquirido por la ciudad es una hazaña que no tiene precedente en la historia de este país, y que ha sido llamada en varias ocasiones, “El gran milagro cubano”. Por esta razón, los exiliados que vinieron de la isla después de 1959 y otros que llegaron después con la misma fe y esperanza, deben sentirse orgullosos de lo que han logrado para sí mismos y para la comunidad en general. (Portes y Stepick, 1993, p. 148, mi traducción).

De ahí que la actitud de MAC hacia la lengua de sus padres sea mucho más positiva y tolerante, y que ella no se perciba a sí misma como una minoría, sino más bien como “americana”. Al preguntársele sobre qué opinaba de los estereotipos que existen sobre los hispanos que viven en Estados Unidos, respondió que le “parece ignorante”, porque ella conoce “muchos hispanos que son multimillonarios, muy buenas personas, muy inteligentes. No son todos chiquitos, feos y estúpidos”, y que “no todos comemos arroz con frijoles”. Además, manifestó que la inmigración a este país por parte de los grupos hispanos le parece algo positivo porque es una manera de superarse para ellos.



Aspectos lingüísticos

Cambio de Código

El análisis hecho por Ana Celia Zentella (1997) en El Barrio, Nueva York, reveló que dicha comunidad seguía patrones similares de escogencia de lengua según el hablante, el interlocutor y el tema. En su estudio, las hablantes hicieron la selección de la lengua de acuerdo a la suficiencia lingüística de su interlocutor y el contexto en el que se encuentren.

La producción del español de la hablante de este estudio presenta similitudes con las hablantes de Zentella, puesto que MAC decide con quién hablar español o inglés según la habilidad de su interlocutor para entender mejor una lengua o la otra. Por ejemplo, MAC manifestó hablar español con sus amigos latinos y sus amigos de Miami, y con toda su familia, pero más tarde especificó que dentro de su familia habla español con sus tíos, que no hablan mucho inglés; inglés con sus primos pequeños que, aunque hablan español van a la escuela en inglés; y “spanglish” con sus primos mayores.

Es de destacar el hecho de que la hablante no hiciera cambio de código con la entrevistadora (ni antes, ni durante ni después de la entrevista), a pesar de que se le dijo en dos oportunidades diferentes que podía utilizar el inglés si lo necesitaba. Su selección de lengua al hablar conmigo fue exclusivamente el español, y esto podría hallar explicación en diversos factores: sabía que la investigadora proviene directamente de Latinoamérica y asumió que me sentiría más cómoda hablando español; sabía que el propósito de la entrevista era analizar su español y por eso quiso mantenerse hablando en esta lengua; su suficiencia en el español es lo bastante alta como para mantener toda una conversación en esta lengua sin sentirse incómoda; estaba haciendo lo que Zentella (1997, p. 86) llama “follow the leader”, ya que a pesar de que le sugerí que podía usar el inglés, mantuvo el español.

Para autores como Bernal-Enríquez y Hernández Chávez (2003, p. 110), “el [uso del] cambio de código y los anglicismos en general tienden a disminuir siempre y cuando aumenten las habilidades en el español”. Aunque la suficiencia de MAC parece ser bastante alta en español, mi opinión concuerda con la mayoría de los investigadores como Silva-Corvalán (1994), que dicen que el cambio de código es el modo y el medio de comunicación de ciertas comunidades y es característico de los hablantes que tienen control de dos lenguas. También sustento la noción de Zentella (1997) de que el cambio de código es un fenómeno que responde a complejas variables sociales y lingüísticas y es ciertamente una habilidad.

Según lo expresado, se entiende que durante la entrevista MAC no utilizara el cambio de código que, según ella, generalmente usa con sus primos mayores y amigos de Miami porque la entrevistadora no pertenece a esa comunidad; la hablante hizo una presuposición válida sobre el desconocimiento de la interlocutora de las normas lingüísticas por las que se rige su grupo. Según Fishman, Cooper y Ma (1971), existen contextos multilingües en los cuales “una comunidad hace uso de dos (o más) ‘lenguas’ o variedades de la ‘misma lengua’ con propósitos comunicacionales internos”. Por ello, añaden los autores que “el uso ‘apropiado’ dicta que sólo una de las (...) lenguas co-disponibles o variedades será la elegida por una clase de interlocutor específica para un tipo de tema específico” (1971, p. 583, mi traducción). En cierta medida, esto explica el hecho de que MAC haga la diferencia y elija el código lingüístico a utilizar según se encuentre con un interlocutor cubanoamericano, cubano (recién llegado o de viejas generaciones) y un hablante nativo de otra parte del mundo hispano.

La lectura de cuentos también reveló aspectos significativos. Al pedírsele a la hablante que leyera los fragmentos de cuentos que contienen cambios de códigos2 y de los cuales uno viola las restricciones gramaticales de Poplack (1980), MAC mostró duda, hizo correcciones rápidas al texto e hizo varias pausas durante la lectura, fenómeno que también presentaron los hablantes del estudio de Toribio (2000). Al preguntársele cuál de los dos cuentos le había gustado más respondió que “Blanca nieves”, pero no por la manera en que presentaba los cambios de códigos, sino porque este cuento “ya lo conocía”. Lo mismo opinaron dos de los participantes de Toribio, quien agrega que, obviamente, el comentario se basa en la preferencia por la trama y no en los aspectos gramaticales. MAC dijo que generalmente hace cambio de código como en el cuento, aunque su lectura mostrara lo contrario. Puesto que este cuento viola las restricciones de Poplack, es muy probable que a MAC no le haya impactado a primera vista la sintaxis del cuento.

Préstamos y calcos

La línea que separa lo que es un cambio de código de préstamos y calcos es demasiado tenue. La mayoría de las veces es posible deducir cuándo una expresión deriva cultural o lingüísticamente del inglés de Estados Unidos. Sin embargo, hay casos en los que no se puede estar seguro si se trata de un préstamo o de un anglicismo, si el inglés lo ha tomado del español o viceversa, o si ambos idiomas han hecho el préstamo de una tercera lengua (Smead, 2000). Debo mencionar que MAC utilizó el inglés, o su sintaxis para, en algunas ocasiones, producir un discurso con fluidez. Considero esto como uso de préstamos y calcos y no alternancia de códigos porque no hubo en realidad un continuo en la utilización de las dos lenguas, sino que en el discurso de la hablante, cuya lengua de base fue el español, se permearon algunos elementos de su otro idioma, el inglés. Es decir que, en ciertos casos, MAC utiliza palabras que conoce en inglés para expresarse en español, y en otros utiliza palabras del español con la sintaxis del inglés. Tal como Smead y Clegg sustentan, los calcos lingüísticos guardan “un significado nuevo bajo una forma conocida” (1996, p. 128, mi traducción).

Según Haugen (1973) los préstamos son un proceso de preservación del código en el que no se observa la superposición de dos lenguas. Para Silva-Corvalán (2001, p. 287) “en situaciones de contacto son innumerables los ejemplos de transferencia o préstamos de palabras y morfemas radicales de una lengua a otra (...) en los Estados Unidos, por ejemplo, el inglés ha transferido numerosas palabras al español (...)”. Además, añade que “la transferencia léxica puede manifestarse también en la forma de un calco, que es la traducción literal de una lengua a otra de un lexema compuesto, un modismo u otras expresiones (...)”. Robert Smead (2000) va un poco más allá y hace la distinción entre préstamos como high school o jáiscul, calcos como colegio con el sentido de college o university y frases calcadas como escuela alta. Según Smead, los préstamos no copian el modelo sintáctico del español, sino que siguen el orden de palabras del inglés. Por otro lado, frases calcadas como escuela alta (sustantivo + adjetivo) sí siguen la sintaxis del español y sufren una extensión semántica, ya que el adjetivo adquiere un significado asociado con superior, secundaria o preparatoria. Igualmente sucede con el calco colegio, caso que se observó repetidas veces en esta hablante, en el que ha ocurrido una transferencia del significado de un elemento léxico que ya existe en la otra lengua (Silva-Corvalán, 1994). También se dan casos en que se transfiere el orden de palabras del inglés al español (específicamente adjetivo + sustantivo). Generalmente se espera encontrar casos en que se antepone el adjetivo cuando en el uso monolingüe éste se da en posición final (Smead, 2000).

Las frases calcadas que utilizó MAC durante su entrevista y en las que se observó una extensión semántica del inglés al español, son las siguientes:

1. carrera segunda (second carreer).

2. escuela elementaria (elementary school)

3. lo más que crezco, lo más que lo entiendo (the more I grow up, the more I understand it)

4. estoy completamente opuesto a eso (I’m completetly opposed to it)

5. tarjetas Ø crédito

Para Silva-Corvalán (2001) los anteriores son ejemplos de calcos de tipo léxico-sintáctico ya que involucran una o más palabras y tienen consecuencias en la sintaxis y la semántica de la lengua que los incorpora.

En cuanto a los préstamos, Clegg (2000) asevera que los tipos de palabras que se toman prestados son los sustantivos, los adjetivos y los verbos; las estadísticas de Julliand y Chang-Rodríguez (1964) muestran que de entre las tres categorías, los sustantivos son los que se toman prestados con más frecuencia. En el caso de la entrevistada, los pocos préstamos que utilizó entran en las tres categorías de Clegg (2000). Las palabras que MAC dijo que observan la morfología y la fonología del inglés, fueron las siguientes:

6. partial birth abortion

7. [no se debe] corrupt

8. [gente] homeless

Silva-Corvalán (2003) señala que fenómenos de este tipo en forma masiva reflejan diferentes grados de pérdida de competencia en español como consecuencia del desplazamiento hacia el inglés. En mi opinión, en el caso de MAC no se trata de desplazamiento porque es obvio que no lo hizo de forma masiva, sino con una frecuencia bajísima. Es posible que la teoría de la adquisición incompleta de léxico (Silva-Corvalán, 2003) explique los préstamos de MAC. El ejemplo 6 es un término médico que de seguro aprendió en la escuela por su carrera de medicina (mencionó que sabía de esto porque lo había leído); el número 7 es probablemente un verbo que no aprendió en español sino a una edad tardía en la escuela en inglés; el ejemplo 8 pudo haberlo aprendido en cualquiera de sus ámbitos, pero sabe que tiene un equivalente en inglés porque posteriormente lo menciona “que no tienen casa”. Quizá por el principio de economía de la lengua prefiere usar la palabra más corta que conoce, que es en inglés.

Simplificaciones

Otro de los fenómenos observados en esta entrevista fue el de la simplificación morfológica de género. Según Silva-Corvalán (2001, p. 272) “en situaciones de contacto de lenguas los bilingües desarrollan diversas estrategias con el propósito de hacer más liviana la carga cognitiva que implica recordar y usar dos o más sistemas lingüísticos diferentes”. Para Silva-Corvalán, una de estas estrategias es la simplificación de categorías gramaticales. Los ejemplos de simplificación que encontramos durante la entrevista fueron: 3 

9. mejor estar sola que mal acompañado

10. estoy completamente opuesto a eso

Si el proceso de simplificación supone la extensión de una forma en el contexto de otra (Silva-Corvalán ,2001), los ejemplos ofrecidos por nuestra hablante indican que hay una reducción en la forma de género (de femenino a masculino) en los participios pasados que cumplen función adjetiva. El hecho de que dijera éstos de forma repetida en los mismos ejemplos, me induce a pensar que no se trató de un error ni de un lapso de la memoria de la entrevistada. También se observó una reducción morfológica de género en artículos que acompañan sustantivos masculinos terminados en a, como una tema.

No obstante, cabe decir que el sentido de los enunciados no se perdió por causa de estas reducciones morfológicas. Tal como Silva-Corvalán (2001, p. 276) menciona, “aun en condiciones de intenso contacto y fuertes presiones culturales e ideológicas, los hablantes de una lengua minoritaria simplifican o generalizan ciertas reglas gramaticales, pero no introducen elementos que causen cambios radicales en la estructura de esta lengua”.

Sistema verbal

Para estudiar a fondo la manera en que MAC utiliza su sistema verbal se le hicieron una amplia serie de preguntas que requerían el uso del condicional, entre otros tiempos verbales. Nuestra metodología es parecida a la utilizada por Gutiérrez (1996) en su estudio sobre la expresión de condicionalidad en el español de Houston:

El investigador creaba situaciones hipotéticas y se las presentaba al hablante para que éste asumiera el control y entregara soluciones de acuerdo a su propia evaluación. Para desencadenar estas situaciones, el investigador hacía preguntas en forma de prótasis del tipo ¿qué harías... si te sacaras la lotería, si fueras presidente de tu país, si pudieras cambiar algunas cosas de tu país, si tuvieras poderes extraordinarios, etc.? (p. 568)

En el español estándar, las apódosis de oraciones condicionales con referencia de futuro utilizan el tiempo simple del condicional, que denota una acción futura con una probabilidad de realización de carácter hipotético (Gutiérrez, 1996). En su estudio, Gutiérrez observó que los hablantes contestaban a veces con las apódosis correspondientes, con estructuras equivalentes a oraciones condicionales completas, o con ambas, lo que según él requiere de una mayor elaboración. En el caso de MAC, observamos que las oraciones que se le presentaron que requerían de una apódosis en el condicional, o incluso en el presente del indicativo, fueron respondidas con el imperfecto de subjuntivo:

11. Me gustaría que algún día... fuera y ayudara a mucha gente

12. Si no tengo dinero... me hiciera monja

En otras ocasiones al preguntársele su opinión sobre ciertos temas, sobre los cuales tenía que desarrollar la oración completa, utilizó el imperfecto del subjuntivo tanto en prótasis como en apódosis:

13. Si las familias de Cuba... se hubieran quedado, Castro no hubiera seguido

14. Si yo saliera en estado, no le pudiera decir a mi mamá que estoy en estado... no lo pudiera hacer

Al preguntársele a MAC qué haría si se ganara la lotería (e.g. 15) respondió usando el presente del indicativo en la apódosis; y a la pregunta (e.g. 16), si estuviera sola en una isla y tuviera que sobrevivir, respondió con un infinitivo en la apódosis:

15. le pago la boda a mi mamá, me compro un carro nuevo y pago todas las tarjetas de crédito

16. cazar... cocinar lo que cazo

Las únicas veces en que MAC utilizó el condicional fue con el verbo gustar en construcciones perifrásticas del tipo “me gustaría decir que...”, “me gustaría casarme”, “me gustaría empezar otra vez...”. También lo produjo en respuesta a la pregunta “¿Por qué causas te divorciarías?”, a lo que respondió “no me divorciaría para buscar otro”. Por tanto, la hablante no desconoce del todo la forma del condicional simple. El uso de MAC del condicional depende quizá de la relativamente alta frecuencia con que algunos verbos (como gustar o querer) se producen en el español monolingüe en este tiempo verbal.

Es de señalar que la teoría de la adquisición incompleta de Silva-Corvalán (2003) no puede aplicarse en este caso. Según esta teoría el sistema verbal de los niños no se encuentra completamente desarrollado entre los cinco y los seis años, edad en la que generalmente los infantes comienzan a ir a la escuela y cesan de adquirir las formas de la primera lengua (es de acotar aquí que MAC mencionó haber estudiado español en la escuela primaria, aunque no especificó si asistió a una escuela bilingüe).

Es probable que en el español de Cuba y, quizá también, en el de la comunidad cubana de Miami, el uso del imperfecto de subjuntivo en prótasis y apódosis sea lo más común. De acuerdo con Gutiérrez (1996), Silva-Corvalán (1986), Urrutia (1991) y Lavandera (1975) se ha reportado el reemplazo del imperfecto del subjuntivo por el condicional simple en la prótasis de las oraciones condicionales en Covarrubias, País Vasco y Buenos Aires respectivamente. Además, la Real Academia reconoce el uso de estas formas, pero las atribuye al uso vulgar del español del País Vasco, Burgos y Santander.

Otro aspecto que me parece importante destacar es que en todas las instancias en las que se buscaba la producción del subjuntivo la hablante lo utilizó de manera igual a la de un hablante nativo. Algunos ejemplos que se obtuvieron al pedírsele que completara las frases son los siguientes:

17. Quiero que mi madre... sea feliz

18. Necesito que mi novio... me quiera y me respete

19. Me devolvería a Cuba con tal que... todo esté bien, haya paz y todos los cubanos que estén allá y los que estén en Miami que vuelvan estén en paz

Ana Celia Zentella (1997), en su libro Growing Up Bilingual, comenta que de acuerdo con autores como Lavandera (1981) en Texas, Silva-Corvalán (1990), Gutiérrez (1990), y Ocampo (1990) en Los Ángeles, se ha producido un aumento de la ausencia de subjuntivo en segunda y tercera generación, en comparación con la primera, en contextos variables, que se está extendiendo a contextos categóricos: “ojalá puedo registrarlo...” (Zentella, 1997, p. 183). En el caso de MAC es evidente que su entorno social, muy diferente al estudiado por los investigadores mencionados, ha influenciado de forma positiva el mantenimiento de esta forma que al parecer tiende a perderse a partir de la segunda generación de hablantes de español en los Estados Unidos.



Conclusión

La realidad social de Miami y el hecho de que el español sea la lengua de gran parte de los inmigrantes que llegan a este país, de los exiliados cubanos y sus hijos nacidos en esta zona, y la lengua más usada para transacciones comerciales e incluso gubernamentales (Resnick,1988) son factores claves que favorecen y estimulan continuamente el mantenimiento de la lengua española en esta zona de los Estados Unidos. Lynch (2000) además añade que:

De cara al nuevo milenio, Miami cumple con todos los criterios para ser un área metropolitana bilingüe si se toma en consideración el número de hablantes de inglés y español que habitan allí, los niveles de bilingüismo manifestados, y la visibilidad institucional, el apoyo comercial y la viabilidad económica de ambas lenguas. Con base en las tendencias sociales actuales y la proyección demográfica, es poco probable que la realidad bilingüe cambie en las próximas décadas (p. 271, mi traducción).

Por otro lado, el prestigio social asignado al español, principalmente por los cubanos de clases media y alta que llegaron de Cuba en la década de los 60, hace que los descendientes de estos inmigrantes junto con sus familias protejan su idioma con lo que (Weinreich, 1953, p. 69) llamó lealtad a la lengua. Este grupo de hablantes considera que su lengua posee un gran valor, y están dispuestos a defenderla de interferencias e incluso de posibles desplazamientos. Sin embargo, difiero de Weinreich cuando afirma que los hablantes se resisten incluso a alterar el vocabulario como consecuencia de la interferencia, ya que el contacto perenne entre español e inglés en Miami más bien podría fomentar el cambio en el léxico de la variedad de español en esta zona. Si, como se observa a nivel mundial, el léxico de muchísimas lenguas se ve afectado por palabras provenientes del inglés, que es la lengua más utilizada del planeta en cuanto a la tecnología y al intercambio comercial, es natural que el español de Miami no esté exento de modificaciones.

Después de efectuar este análisis sociolingüístico, se concluye que el haber nacido en la ciudad de Miami, haber sido criada por su abuela y haber tenido la oportunidad de estudiar español en la escuela primaria son factores que, ciertamente, favorecieron el mantenimiento del español de la bilingüe entrevistada. Este hecho podría ser indicador de que el español de una gran cantidad de personas nacidas y criadas en Miami no varía radicalmente del español de la generación monolingüe. Es evidente que para hacer una afirmación de este tipo deberá estudiarse una muestra de individuos más elevada y sería conveniente además comparar con grupos de generaciones posteriores para saber si verdaderamente se está dando un mantenimiento sistemático.

Para algunos, a pesar de todo, el panorama no es tan optimista. El mantenimiento del español en generaciones subsiguientes dependerá de la dedicación que pongan los hablantes en preservar la lengua de sus antepasados. De no tomarse medidas, la situación del español en Miami podría conducir a un desplazamiento avanzado. Solé (1979) menciona que:

[E]l español difícilmente podrá retenerse dentro de las generaciones jóvenes de cubano-americanos, a menos que la lengua ancestral se vea sustentada por la educación formal y que la alternancia lingüística responda a un régimen que imponga una diferenciación funcional en el uso del español y del inglés. Sin ello –no obstante la postura positiva que se asuma ante el español- el inglés acabará por desplazarlo eventualmente (p. 9).

Mejías et al. (2003) concuerdan con la tesis de Solé (1979) cuando señalan que las razones sentimentales, como el único apoyo actitudinal para mantener el español, raramente son lo suficientemente fuertes para preservar la lengua a través del tiempo. Por tanto, otras motivaciones deben surgir y otros métodos deben ser empleados si no se desea un desplazamiento hacia el inglés.

Opino que es pronto para predecir si cesará el mantenimiento del español de las nuevas generaciones de Miami. Gracias a MAC, el sujeto de este estudio, se observa que sí ha habido un fuerte mantenimiento de la lengua hasta ahora, pero puede que no sea el caso de otros hablantes cubanos de otras clases socioeconómicas. Si bien no se obtuvieron datos naturales de esta hablante en cuanto a cómo y cuánto interactúa con sus dos lenguas en la vida diaria, en las entrevistas demostró ser capaz de diferenciar y producir todo un discurso en un solo idioma.

Por último, cabe destacar que este estudio, además de ser un potencial indicador de que el español de los cubanos nacidos y criados en Miami se sigue manteniendo a través de las generaciones, también ayuda a tener una visión individual de los patrones lingüísticos de un bilingüe, aspecto que a menudo se pierde en los estudios a nivel macro.

Otheguy (2003) establece que “el tejido lingüístico [de los bilingües] es distinto al de nuestros países de origen, [pero] las hebras de distintos colores son las originales, fácilmente discernibles para todo el que se moleste en observar con ánimo de separarlas” (p. 21). Obviando las superposiciones, no existe pues, un desplazamiento del español radical en esta zona. El cuadro es esperanzador. El español no se ha perdido en este país ni se perderá por un buen tiempo.



Notas

1 U.S. Census Bureau. Annual Demographic Supplement to the March 2002. Current Population Survey

2 Cuentos obtenidos de Toribio (2000):

El criado la llevó al bosque y out of compassion abandoned la allí. A squirrel took pity on the princess and led her to a pequeña cabina en el monte. En la cabina, vivían siete enanitos que returned to find Snow White asleep in their beds. Back at the palace, the stepmother again asked the espejo: “Y ahora, ¿quién es la más bella?” El espejo otra vez le answered, without hesitation, “Snow White!” The queen was very angry and set out to find the casita de los enanitos. Disfrazada de vieja, la reina le ofreció a Blancanieves una manzana que había laced with poison. When Snow White bit into the apple, she calló desvanecida al suelo. Por la noche, los enanitos la found, seemingly dead...

El rey Arnulfo tenía una hija muy hermosa que se llamaba Graciela. Al cumplir ella los veinte años, el rey invitó many neighboring princes to a party. Since she was unmarried, he wanted her to choose un esposo. Princes Grace was sweet y cariñosa con todos. Tenía solamente un defecto: she was indecisive. Surrounded by twelve suitors, she could not decide and the king se enojó. Gritó: “ ¡Juro por Dios que te casaré con el primer hombre that enters this room!”. At that exact moment, a beggar, who had evaded a los porteros, entró en la sala...

3 Por la variedad de temas que se tocaron en las entrevistas, este tipo de expresiones no surgieron más de un par de veces en la conversación. Sin embargo, todas las ocurrencias de “tema” y “problema” mostraron simplificación.



Referencias

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